Mientras se busca prohibir los celulares en las escuelas, en los reclusorios siguen apareciendo teléfonos que son utilizados para realizar llamadas de extorsión a ciudadanos. ¿Por qué tanta mano dura con el celular de un estudiante y tanta dificultad para impedir que un teléfono llegue a un penal y termine en manos de un extorsionador? La prioridad debería ser clara: primero seguridad para las familias y cero celulares dentro de los penales. Navegación de entradas PRESUNTO RESPONSABLE DEL ROBO DE CABLEADO DE FIBRA ÓPTICA, QUE TENÍA EN SU PODER UN ARMA PROHIBIDA Y QUE OFRECIÓ DINERO A LOS OFICIALES PARA EVITAR SU CAPTURA, FUE DETENIDO POR POLICÍAS ESTATALES EN EL SUR DE LA CIUDAD. ASEGURA FGR EN CATEO MÁS DE 49 TONELADAS Y MÁS DE 45 MIL LITROS DE SUSTANCIAS QUÍMICAS